Mundial
La suspensión de la FIFA desata indignación mientras Bélgica evalúa opciones
El comité disciplinario de la FIFA aplicó el domingo el artículo 27 de su código para suspender la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, evitando así una sanción de un partido antes del duelo de octavos de final contra Bélgica. La decisión llega tras su expulsión en la victoria por 2-1 de Estados Unidos sobre Bosnia-Herzegovina, donde aparentemente golpeó accidentalmente al defensa Tarik Muharemovic.
El comité invocó el artículo 27 del código disciplinario de la FIFA, que suspende una tarjeta roja a menos que el jugador cometa una infracción comparable en los próximos 12 meses. Según esta disposición, Balogun solo cumplirá su sanción de un partido si ocurre un incidente similar durante ese período.
"Es absolutamente escandaloso", declaró Gary Neville, comentarista de ITV, tras el anuncio. Añadió que la falta de un proceso de revisión era el aspecto más preocupante, argumentando que cualquier anulación debería seguir un procedimiento claro.
El expresidente estadounidense Donald Trump elogió la decisión en su plataforma Truth Social, escribiendo: "¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!". Su comentario destacó la atención política que atrajo la resolución.
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La Real Federación Belga de Fútbol describió la medida como "asombrosa" y anunció que estudiaría todas las opciones disponibles. La respuesta de la federación sugiere que podría presentar quejas formales o recurrir la decisión. Un precedente similar ocurrió antes en el torneo, cuando el portugués Cristiano Ronaldo tuvo suspendida su tarjeta roja, lo que le permitió jugar el partido inaugural de Portugal. Ese caso anterior ha sido citado por críticos como prueba de falta de consistencia. Ian Wright advirtió: "Hablamos de integridad, de transparencia... es vergonzoso cómo pueden ocurrir estas cosas, especialmente tratándose de un jugador estadounidense". Roy Keane compartió el sentimiento, afirmando: "Parece injusto porque lo es... parece un trato de favor". Mientras Bélgica evalúa sus opciones, la decisión podría sentar un precedente para futuras revisiones disciplinarias en el Mundial. La polémica subraya los debates en curso sobre la consistencia y la equidad en la gestión de la FIFA.