Fichajes
El Barcelona prueba una brecha de 30 m€ en la compra del Álvarez
El Barcelona busca un delantero de referencia para reforzar su ataque en una ventana de fichajes limitada por las normas de juego financiero de LaLiga, y Julián Álvarez se ha convertido en su máxima prioridad. Una reunión directa entre clubes, reportada por el periodista del programa El Chiringuito TV, Jordi Jota, hace tres días, muestra la disposición del Barcelona a invertir recursos importantes a pesar de una oferta de 120‑140 millones de euros que se queda por debajo del piso de 150 millones de euros del Atlético de Madrid.
Representantes de ambos clubes se sentaron en persona, confirmando que las negociaciones han superado a los intermediarios y a las cartas de oferta formales. Jota describió a Álvarez como “pasando por un momento muy malo”, lo que indica una presión personal en medio de la saga prolongada.
El Barcelona ha estado trabajando en una oferta mejorada en el rango de 120‑140 millones de euros tras el rechazo de su propuesta inicial de 100 millones de euros a finales de mayo, un hecho ya cubierto en Football España. El Atlético de Madrid ha declarado públicamente que no considerará ofertas inferiores a 150 millones de euros por un jugador con contrato hasta 2030.
El contrato de Álvarez llega hasta 2030 e incluye una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Aunque se reconoce su malestar personal, ello no modifica la aritmética contractual.
El director ejecutivo Miguel Ángel Gil Marín ha reiterado que el Atlético “no tiene deseo” de vender y ha amenazado con presentar una denuncia ante la FIFA por presunto acoso. El entrenador Diego Simeone ha manifestado públicamente su descontento con Álvarez después de que el jugador dijera que quería irse, y los informes de interés del PSG otorgan al Atlético una palanca adicional.
El Barcelona debe decidir ahora si supera su techo reportado de 130‑140 millones de euros o redirige su presupuesto ofensivo a otro lado. La reunión directa sugiere que la brecha aún no se considera insalvable, pero cualquier acuerdo estructurado tendría que cumplir con el piso del Atlético y, posiblemente, incluir pagos fraccionados o complementos.