Mundial
La celebración del Oasis de Inglaterra enardece tras el doblete de Bellingham
Inglaterra aseguró su pase a cuartos de final del Mundial con una victoria ajustada sobre México, marcada por el doblete de Jude Bellingham marcado en solo 98 segundos. La pareja de goles decisivos le dio a los Tres Leones la ventaja necesaria para avanzar.
Tras el pitido final, el equipo se reunió con los aficionados y entonó a todo volumen "Wonderwall" de Oasis, convirtiendo el estadio en una improvisada sala de conciertos. La celebración resonó en las gradas, reflejando el alivio y la alegría del equipo.
Harry Kane admitió que su voz estaba más deteriorada que un punto de penalti tras el partido, pidiendo disculpas a un reportero de la BBC por no poder hablar con normalidad. Explicó que el constante canto le había dejado afónico, una condición que describió como "perder la voz".
"Es increíble. Un partido loco. Dios mío, luchamos tanto. Increíble, el equipo, todo… es simplemente increíble", declaró Kane, a pesar de su tono ronco. Comparó su fatiga vocal con el punto de penalti desde el que Kylian Mbappé clasificó a Francia para cuartos contra Paraguay.
Bellingham marca doblete en el Azteca y enciende la marcha de Inglaterra hacia el Mundial
Peter Crouch se unió a las celebraciones post-partido, compartiendo un momento con Kane que contribuyó al agotamiento vocal del capitán. Su interacción, llena de risas y canciones, añadió más vida a la animada noche. Kane no fue el único; toda la plantilla inglesa salió con las voces igualmente dañadas tras el intenso encuentro. La pérdida colectiva de fuerza vocal puso de manifiesto la intensidad emocional y física del partido.Las primeras tarjetas amarillas de Rice complican las opciones de Inglaterra
Los 98 segundos entre los dos goles de Bellingham ofrecieron a los aficionados un adelanto de la creciente fiebre mundialista de Inglaterra, confirmando el impulso del equipo. Los seguidores de todo el país ya se han contagiado de la euforia que recorre la nación. De cara al futuro, los jugadores de Inglaterra sueñan con levantar el trofeo más preciado, mientras que el equipo francés de Thomas Tuchel también apunta a la final con el objetivo dorado en su horizonte. Las próximas fases prometen más dramatismo para ambas selecciones.