Mundial
El hechizo tardío de Lukaku cambia el destino del Mundial de Bélgica en Seattle
Romelu Lukaku ha reescrito la historia de la Copa Mundial en Seattle al convertirse en el primer jugador en marcar cuatro veces como suplente en una sola Copa Mundial de la FIFA. Su último gol llegó en la victoria de Bélgica por 1-4 sobre Estados Unidos, un resultado que aseguró la tercera aparición de los Diablos Rojos en cuartos de final en cuatro ediciones.
El delantero belga, que juega en el Club Brujas, sumó su octavo gol en Copas Mundiales en total y su cuarto como suplente, extendiendo su propio récord. Ningún jugador había igualado esa hazaña en la historia del torneo.
La noche belga en Seattle comenzó con un doblete de Charles De Ketelaere, antes de que Hans Vanaken y Lukaku —ambos suplentes— sellaran la victoria. El primer gol de Lukaku llegó tras un error claro del portero Matt Freese, mientras que el segundo fue un remate clínico.
Charles De Ketelaere marca temprano y Bélgica lidera ante EE.UU. en Seattle
Su trayectoria como el suplente estrella de la Copa Mundial se remonta a 2014, cuando marcó como suplente contra Estados Unidos en octavos de final. Desde entonces, ha anotado en cada partido de la Copa Mundial en el que ha participado, incluyendo goles contra Nueva Zelanda y Senegal en esta edición. El impacto de Lukaku va más allá de los goles. A pesar de los minutos limitados, sigue siendo un líder clave para Bélgica, encarnando el papel del suplente definitivo. Sus actuaciones lo han convertido en uno de los jugadores destacados de la Copa Mundial 2026.Charles De Ketelaere silencia a los críticos con doblete en el Mundial
La victoria de los Diablos Rojos en Seattle marca su tercera aparición en cuartos de final en 12 años, un período que incluye casi éxitos en 2014 y 2018. Su avance se basa en la resiliencia y en heroísmos tardíos, con Lukaku en el centro de todo. El próximo desafío de Bélgica espera, con los cuartos de final en el horizonte. La pregunta ahora es si Lukaku y sus compañeros pueden dar un paso más y, por fin, terminar su campaña en la Copa Mundial con un trofeo.